La mantequilla de cannabis es la base de toda la cocina cannábica. Antes del space cake, antes de las galletas, antes de los brownies siempre está la misma mantequilla verde, que concentra los principios activos de la planta en una grasa y se incorpora después a cualquier preparación, dulce o salada.
La buena noticia: no hacen falta ni equipos de laboratorio ni un talento especial. Un cazo, mantequilla, algo de paciencia y sobre todo dos o tres reglas que no conviene fallar. Ahí se juega la diferencia entre una mantequilla que no hace absolutamente nada y otra demasiado fuerte.
¿Qué es la mantequilla de cannabis?
La mantequilla de cannabis es sencillamente mantequilla infusionada con cannabis. El material vegetal (cogollos, hojas o hachís) se calienta despacio en mantequilla derretida: los cannabinoides son liposolubles, así que pasan de la planta a la grasa. La mantequilla se vuelve verde, aromática y psicoactiva.
A partir de ahí sirve de base para cualquier receta que lleve mantequilla: bizcochos, galletas, pasta, tostadas. Es un ingrediente, no un plato.
Mantequilla cannábica, de cannabis o cannabutter?
En el fondo es lo mismo. Mantequilla cannábica y mantequilla de cannabis son las dos formas más buscadas en español, y cannabutter es el préstamo del inglés. El método es idéntico. En francés se llama beurre de Marrakech, un nombre heredado de los años 60, cuando los viajeros traían hachís del Rif marroquí.
Ingredientes y utensilios
Para unos 250 g de mantequilla de cannabis:
- 250 g de mantequilla sin sal: la mantequilla clásica sigue siendo el mejor soporte. Una del 82 % de materia grasa rinde más que una ligera.
- 10 a 15 g de cogollos secos (o 5 a 8 g de hachís): ver el apartado de dosificación más abajo.
- 250 ml de agua filtrada: evita que la mantequilla se queme y capta parte del amargor. Al final se retira.
En utensilios: un cazo de fondo grueso, un colador fino, una gasa (o dos, o un filtro de café, o un paño limpio de trama cerrada), un recipiente hermético y un termómetro de cocina si tienes.
💡 El aceite de coco y el MCT funcionan igual de bien y se conservan aún más tiempo. Son más ricos en grasas saturadas, lo que mejora ligeramente la extracción, y son la opción vegana. El aceite tiene además una ventaja que la mantequilla no tiene: se mantiene líquido, así que se dosifica gota a gota y se incorpora en frío. Si prefieres saltarte la preparación: nuestro aceite de 100 mg THC y CBD
El paso imprescindible: la descarboxilación
Es el paso que la mitad de las recetas se salta, y la primera causa de una mantequilla fallida.
En la planta cruda el THC casi no existe: está presente como THCA, una molécula ácida sin efecto psicoactivo. Para convertirla hay que calentar. Eso es la descarboxilación.
- Precalienta el horno a 110 °C (con ventilador si es posible).
- Desmenuza los cogollos sin pasarse: no los reduzcas a polvo, o se colarán por el filtro.
- Extiéndelos en una bandeja con papel de horno.
- Hornea 30 a 40 minutos, removiendo una vez a media cocción.
- El material debe quedar pardo dorado y quebradizo, pero no negro.
⚠️ No superes los 120 °C: por encima, el THC empieza a degradarse y los terpenos se evaporan. Pierdes potencia y sabor.
Receta de mantequilla de cannabis paso a paso
- Derretir. En un cazo de fondo grueso vierte 250 ml de agua y 250 g de mantequilla en trozos. Calienta a fuego lento hasta fundirla del todo.
- Incorporar el material. Añade los cogollos descarboxilados y remueve hasta sumergirlos.
- Infusionar largo rato. Mantén entre 85 y 95 °C durante 2 o 3 horas. La mezcla debe temblar apenas, nunca hervir. Remueve cada 20-30 minutos.
- Filtrar. Vierte a través de una gasa sobre un colador. No aprietes con fuerza: extraerías clorofila y el sabor se volvería amargo.
- Enfriar. Deja en la nevera 3 o 4 horas. La mantequilla cuaja arriba, el agua y las impurezas quedan debajo.
- Separar. Despega el disco de mantequilla, tira el agua verdosa y seca la cara inferior. Listo 😋.
En total son unas 4 horas, de las cuales solo unos 20 minutos son trabajo real. El resto es espera.
Dosis: ¿cuánto por persona?
Es el apartado más importante de esta página. Una mantequilla mal dosificada es o una decepción o una noche muy desagradable. Ambas evitables.
El cálculo
Tomemos 10 g de cogollos al 15 % de THC, para 250 g de mantequilla:
- 10 g × 15 % = 1 500 mg de THC teóricos
- Tras la descarboxilación y la extracción se recupera como mucho un 60-70 %, es decir 1 000 mg como máximo
- Repartidos en 250 g de mantequilla, salen 4 mg de THC por gramo de mantequilla
Si tu bizcocho lleva 100 g de esa mantequilla y lo cortas en 10 porciones, cada porción tiene unos 40 mg de THC. Cuarenta miligramos ingeridos por alguien novato son un mal viaje garantizado. Empieza bajo y comprueba tu tolerancia.
Referencias por persona
- Principiante: 2 a 5 mg de THC
- Uso ocasional: 5 a 10 mg
- Consumo habitual: 10 a 25 mg
- Por encima de 30 mg: alto riesgo de efectos desagradables para la mayoría
Dicho de otro modo, con la mantequilla calculada arriba una porción de 40 mg es de cuatro a ocho veces demasiado fuerte para un principiante. De ahí el interés de diluir: mezcla tu mantequilla de cannabis con mantequilla normal para ajustar la potencia.
¿Y con CBD?
El método es exactamente el mismo con cogollos de CBD. El cannabidiol se extrae en la grasa siguiendo el mismo principio que el THC, con una descarboxilación idéntica.
La mantequilla de CBD resultante no es psicoactiva: nada de colocón, sino un efecto relajante. La dosificación es mucho más flexible. Ojo con el origen: desde hace meses circulan cogollos de CBD rociados con cannabinoides sintéticos, química de laboratorio que no pinta nada en tus postres.
¿Qué efectos esperar, y en cuánto tiempo?
Ingerido, el cannabis se comporta de forma muy distinta a cuando se inhala. Es la primera causa de las malas experiencias.
- Subida: de 30 minutos a 2 horas. Mucho más lenta que fumado.
- Pico: entre 2 y 4 horas después de la ingesta.
- Duración total: de 4 a 8 horas, a veces hasta 12 con dosis altas.
- Intensidad: el hígado transforma el THC en 11-hidroxi-THC, un metabolito más potente. A igual dosis, el efecto es más fuerte que fumando.
⚠️ La regla absoluta: ¡espera 2 horas antes de repetir! La inmensa mayoría de los accidentes vienen de quien, al no notar nada a los 45 minutos, repite dosis y las recibe ambas de golpe.
Conservación de la mantequilla de cannabis
- Nevera: 3 a 4 semanas en un recipiente hermético.
- Congelador: hasta 6 meses. Idealmente en porciones (cubitera).
- Al abrigo de la luz: los UV degradan los cannabinoides. Recipiente opaco o armario oscuro.
💡 ¡Etiqueta siempre el tarro! Con la fecha y la potencia estimada. La mantequilla de cannabis se parece a una mantequilla normal y debe ser identificable, fuera del alcance de niños y mascotas.
Precio: ¿hacerla o comprarla?
El coste de la mantequilla de cannabis casera depende casi solo de la materia prima. Para 250 g de mantequilla con 10 g de cogollos, cuenta entre 30 y 100 € según la calidad. La mantequilla en sí son 2 o 3 €.
En el mercado existen preparaciones listas para usar, ya dosificadas y calibradas. Por gramo salen más caras, pero se gana en constancia de dosis y se ahorran las 4 horas de preparación.
👉 Descubre nuestra Mantequilla de cannabis 500 mg THC y CBD.
¿Qué hacer con la mantequilla de cannabis?
Sustituye a la mantequilla clásica en cualquier receta, siempre que no la sobrecalientes (evita frituras y cocciones por encima de 180 °C).
- El space cake casero, el uso histórico.
- Las galletas de cannabis, más fáciles de dosificar una a una.
- La clásica tarta de cannabis.
- Crepes y pastas de té, donde la mantequilla ya es el ingrediente central.
- En salado: fundida sobre pasta fresca, en un risotto fuera del fuego, en un puré, o simplemente en frío sobre una tostada — la forma más fiable de controlar la dosis.
Preguntas frecuentes
¿Huele mucho durante la preparación?
Sí, bastante. La descarboxilación en el horno y sobre todo las 2 o 3 horas de infusión impregnan toda la casa, y el olor se agarra a los tejidos. Ayuda: campana al máximo, ventana entreabierta, puerta de la cocina cerrada, descarboxilación bien cerrada en papel de aluminio e infusión tapada.
¿Se puede reutilizar el material filtrado para una segunda extracción?
Sí, pero el rendimiento es bajo: queda alrededor del 10-20 % de los cannabinoides en el residuo. Se puede reinfusionar en una pequeña cantidad de mantequilla para una versión ligera. Más allá de una segunda pasada ya no compensa.
¿Se puede hacer en Thermomix o con una máquina de mantequilla?
Sí, y resulta más cómodo. Los robots de cocina mantienen la temperatura mucho mejor que un cazo: 90 °C, 2 horas, velocidad de mezcla lenta. El principio no cambia: descarboxilar primero, no hervir después.
¿Por qué mi mantequilla no es verde?
El color depende del material usado, no de la potencia. Una mantequilla hecha con hachís tira a pardo dorado, una de cogollos a verde franco. Una mantequilla muy oscura apunta más bien a un sobrecalentamiento. El color no indica la dosis.
¿Cuántos gramos hacen falta para la mantequilla de cannabis?
Como regla general, de 10 a 15 g de cogollos secos por 250 g de mantequilla, o de 5 a 8 g de hachís. Para una mantequilla más suave bastan 5 g. No cuenta solo la cantidad, sino el contenido de THC del material.
¿La mantequilla de cannabis pierde potencia con el tiempo?
Sí, despacio. El THC se degrada en CBN por efecto de la luz, el aire y el calor, lo que vuelve el efecto cada vez más sedante. En el congelador, en un recipiente opaco y hermético, la pérdida es mínima a seis meses.
Quieres disfrutar de la experiencia Space Cake en casa?
Nuestros conos y cookies estan hechos con cannabis full spectrum, testados en laboratorio y entregados directamente en tu puerta. 100% legal en Europa.
🛒 DESCUBRE LA TIENDA
Francais
English
Deutsch
Italiano
Espanol
Nederlands
Polski
Portugues
Romana
Ellenika
Magyar
Svenska
Bulgarski
Dansk
Suomi
Slovencina
Hrvatski
Lietuviu
Slovenscina
Latviesu
Eesti




Comentarios
Se el primero en comentar este articulo!
Deja un comentario